
Para cumplirle al FMI, Petro arrasa la política social
Petro honra su promesa de campaña al FMI con una guadaña a la inversión social, como cualquier Gobierno neoliberal.

Petro honra su promesa de campaña al FMI con una guadaña a la inversión social, como cualquier Gobierno neoliberal.

Los procesos de dominación no solo se dan en el campo militar o económico. Se afianzan en la superestructura que incluye las ideas políticas, las creencias normas y valores, los sistemas de educación y lo que se difunde por los principales medios de comunicación y claro está, la cultura y manifestaciones artísticas

Al hambre incumben tanto las ganas de comer como la escasez de alimentos básicos y la miseria que rodea esta situación.

¿Quién dijo que el imperialismo, con sus disfraces y otras vestiduras, se había extinguido?

A propósito de la carrera laboral del señor Ricardo Roa, a quien el gobierno del cambio le ha asignado no pocas responsabilidades y cuyo actuar desencadena, a su vez, no pocos interrogantes.

La del ministro es, en últimas, una irreverencia inane, absolutamente funcional a Washington, pues mantiene a Colombia sumida en el atraso educativo, reforzando su condición de neocolonia.

Los caficultores colombianos preguntan por qué con estos precios al alza, la prosperidad no llega a las zonas cafeteras, ni a sus fincas.

Buscaba suplir el déficit del Presupuesto del 2025 cercano a los $20 billones de pesos, donde $18 billones son para el pago de la deuda.

Frente a análisis que decretan el fin del libre comercio y la globalización neoliberal dominada por Estados Unidos, SOBERANÍA reproduce esta columna del profesor Guillermo Maya, publicada originalmente en La Silla Vacía.

Hoy, luego de dos años y tres meses de la llegada del Gobierno de Gustavo Petro, el 36,5 % de los hogares en Colombia pasan hambre.