De China a Colombia: cómo los conflictos globales impactan sectores locales

De China a Colombia: cómo los conflictos globales impactan el sector textil local. Descubre las consecuencias de una guerra entre China y Taiwán para el comercio textil en Bogotá y cómo proteger la industria nacional.

La economía y el desarrollo productivo de los países en el siglo actual están enlazados a la estabilidad de otras naciones. En este sentido, la economía mundial se rige por un efecto mariposa. Así, no hay una guerra o un problema social extranjero que no afecte, en materia económica, a países ajenos a la disputa política de aquel conflicto. Poco a poco, las economías mundiales se han entrelazado, haciéndose dependientes unas de otras, hasta llegar a funcionar como un reloj cuyo fallo en un solo engranaje puede alterar todo el mecanismo.

Un ejemplo de esto es la guerra entre Rusia y Ucrania, la cual no solo ha representado afectaciones sociales y económicas para ambos países, sino que también ha generado crisis en aquellos estados con los que mantienen acuerdos comerciales. Esto se evidencia en países europeos dependientes del gas ruso, como por ejemplo Reino Unido, que se ha visto en la dificultad de garantizar una buena calidad de vida en sus hogares, además del funcionamiento adecuado de sus industrias. Por otro lado, tenemos países como Colombia que, en su momento, tuvieron un alza de precio de productos como el pan, ya que tanto Rusia como Ucrania son proveedores de trigo, harina y cereales para nuestro territorio. De esta manera, se muestra cómo la disputa entre Moscú y Washington en territorio ucraniano provocó que la familia de estrato bajo en diversas localidades colombianas tuviera que disminuir el consumo de pan en su alimentación.

Ahora bien, China es uno de los mayores proveedores de insumos para la confección en Colombia, cubriendo el vacío en la cadena de producción que tiene el país en la creación de insumos. En materia textil, calzado y marroquinería, de acuerdo al MARO (mapa regional de oportunidades), Colombia importa 3.395.335 dólares en insumos, de los cuales China representa, en importaciones, 1.706.643 dólares, aproximadamente el 44% del total. El país, en la actualidad, no tiene la capacidad de responder a la demanda de insumos textiles que se necesita para la producción de manufacturas, haciendo del futuro de la industria nacional, en este sector productivo y comercial, dependiente del país asiático.

A mediados del primer semestre del 2022, Pekín tomó la decisión de confinar su población nuevamente, en su política de cero covid-19. Esto trajo consigo incrementos en los productos importados, al no haber el suficiente abastecimiento de insumos como telas (de todo tipo), hilos, broches, corsetería, etcétera. Estos empezaron a encarecerse, trayendo consigo mayores gastos en las empresas textileras, confeccionistas y, por último, al consumidor colombiano.

Las relaciones diplomáticas entre Pekín y Taipéi han vuelto a estar en alta tensión en el último tiempo. El acercamiento que ha tenido Estados Unidos con Taiwán, en los últimos dos años, ha desencadenado una serie de roces diplomáticos y amenazas bélicas. Por un lado, Estados Unidos busca consolidar un aliado en las puertas de China y, por otro, China ha vuelto a colocar sobre la mesa la idea de un país unificado. Todo esto acontece en el mismo marco geopolítico de la ya extendida guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto entre Israel, Palestina y los países árabes de la región y entre Corea del Norte y Corea del Sur.

La tensión entre China y Taiwán amenaza con desencadenar un conflicto que no solo implicaría el cierre de puertos chinos, sino también una serie de restricciones y bloqueos comerciales que podrían provocar el desabastecimiento y el encarecimiento de los insumos textiles para la producción en Colombia, afectando gravemente la economía local. Ante este escenario, el país debe tomar la decisión política de desarrollar e industrializar su aparato productivo, desde la producción de los insumos hasta el terminado del producto, o de lo contrario, condenará a la industria nacional a la incertidumbre y la crisis económica, e incluso a la desaparición de algunas Mipymes.

Recientes

Agro
Duberney Galvis

La malograda reforma agraria de Petro

No hay problema cuya solución se haya aplazado más en Colombia que el de la inequidad en la propiedad de la tierra rural. La variable de la tierra en la estructura agraria de Colombia, incluso en la etapa actual bajo el capitalismo financiero, arrastra la idea de “reducir al productor a una simple bestia de carga” (ver gráfico). Por eso el escándalo en el gobierno Petro de la compra de tierras para la Reforma Agraria o Reforma Rural Integral (RRI) –como se llama en el Acuerdo de Paz.  Pese a que el gobierno busca conformar un banco de tres millones de hectáreas

Leer más »
Scroll al inicio